El sábado al mediodía se subieron a la moto, una Yamaha IBR roja, y salieron a buscar plata. Eran las 12.45 cuando estacionaron el rodado en la puerta de la carnicería "El Gringo", ubicada en Manuel Estrada y Viamonte, y entraron al local. Uno de ellos sacó una pistola y apuntó al encargado, Alejandro Robles, mientras su compañero vaciaba la caja registradora.
El empleado no se las hizo fácil. Según informó la Policía, comenzó a forcejear con el joven armado y se trenzaron en una lucha que dejó heridos a ambos. "¡Ayudame, Gonzalo, ayudame!", gritaba el muchacho. Pero su cómplice nunca acudió en su auxilio, sino que aprovechó la distracción de Robles para huir con la plata.
Alertados por los vecinos, llegó de inmediato un grupo de motoristas de la seccional 14ª. Los uniformados esposaron al delincuente, que ya había sido reducido por el empleado de la carnicería, y lo trasladaron a la comisaría. "Además de secuestrarle una pistola calibre 22 corto con un cargador y un cartucho que habría sido percutado, encontramos en uno de sus bolsillos una billetera donde había un carnet de manejo y varias tarjetas de crédito a nombre de Carlos Paz", relató el comisario Héctor Alberto Ponce, que estuvo a cargo del operativo junto al oficial ayudante Fabio Marcial.
Guiados por la dirección que aparecía en la documentación hallada, los uniformados fueron a buscar a Paz. En la casa del hombre se enteraron que éste acababa de ser víctima de un asalto en la carnicería donde trabaja, situada en Santa Fe al 3.600. Los autores del robo, que se llevaron $ 2.000, habían sido los mismos.
Cuando los policías se comunicaron la Fiscalía de turno, supieron también que los padres del joven aprehendido habían pedido el día anterior que se emita una circular para conocer su paradero.
El muchacho tiene 17 años, por lo que fue alojado en el Instituto Roca. Hoy deberá declarar en tribunales por la causa "robo agravado reiterado".